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El CECAC reflexionó sobre el uso de la inteligencia artificial en la investigación científica

El pasado viernes 25 de septiembre, el Centro de Estudios en Contabilidad, Auditoría y Costos (CECAC) de Económicas UNICEN realizó de forma virtual un seminario sobre el uso de la inteligencia artificial (IA) en el proceso de investigación científica, dentro de su Seminario Permanente de Investigación. La charla estuvo a cargo del profesor Rafael Mellado, Doctor (c) en Ingeniería Informática de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), de Chile. Participaron 32 docentes e investigadores de nuestra Facultad y de las universidades nacionales del Litoral (UNL), de La Plata (UNLP), de Río Cuarto (UNRC) y del Sur (UNS).

La propuesta surgió tras conocer a Mellado en un seminario realizado en mayo, donde presentó una ponencia sobre la IA en la vida académica. “Partimos del reconocimiento de la creciente importancia de la inteligencia artificial en la producción científica”, explica la directora del CECAC, Dra. Sandra Pastor. “El objetivo fue abrir un espacio de reflexión y formación sobre el uso de estas herramientas en las distintas etapas de la investigación”.

Para Pastor, la discusión es especialmente relevante en Ciencias Económicas: “Más que preguntarnos si usarla, el desafío es cómo hacerlo de manera responsable y crítica”. Durante el seminario, Mellado recorrió herramientas aplicables a la búsqueda bibliográfica, el análisis de información y la escritura académica, y presentó la inteligencia artificial agéntica, es decir, “sistemas capaces de planificar y ejecutar tareas de investigación de forma más autónoma”.

Sobre el aporte concreto de estas herramientas, Pastor señala que “su mayor aporte no está en reemplazar tareas, sino en ampliar la escala y la profundidad de las preguntas que podemos hacernos”. En nuestra disciplina, agrega, permiten “analizar de manera sistemática estados contables, reportes corporativos o normativa de muchas organizaciones a la vez, y detectar patrones que serían difíciles de observar caso por caso”.

El encuentro también abordó los desafíos éticos. “El principal desafío es preservar la integridad del conocimiento científico”, advierte, y recuerda que las herramientas pueden generar información incorrecta, incluso referencias inexistentes, por lo que la verificación sigue siendo responsabilidad de quien investiga. También se debatió sobre cómo declarar el uso de IA y sobre la autoría. “A mayor autonomía de las herramientas, mayor necesidad de supervisión, criterio y control humano”, subraya.

Las preguntas de los asistentes fueron más allá del uso práctico: “También abordaron cómo cambia el rol del investigador y qué criterios deberíamos adoptar como comunidad académica”, cuenta Pastor. Surgió además la propuesta de programar reuniones específicas para atender los problemas del uso de la IA en determinadas etapas de la producción científica. “Este seminario es un primer paso. Nos proponemos continuar con espacios de formación más prácticos y avanzar en la construcción de criterios compartidos para un uso responsable de la IA en la Facultad”, anticipa.